Contar con software escalable reduce costes de integración y evita cuellos de botella en entornos con tecnología multimarca.
Cada vez más empresas invierten en la automatización de sus procesos intralogísticos para aumentar la eficiencia, la resiliencia, la flexibilidad y la seguridad. Junto con la elección de un socio profesional y de soluciones de hardware innovadoras, uno de los factores clave para el éxito es contar con un software de control adaptado. De este modo, se garantiza un funcionamiento fluido y una sincronización perfecta entre sistemas heterogéneos, optimizando el flujo de materiales. Las soluciones integradas como STILL iGo Flow reducen el número de interfaces necesarias y aumentan la transparencia, la escalabilidad y la eficiencia de los procesos de almacén y de flujo de materiales.
El proceso de gestionar almacenes automatizados va mucho más allá del simple movimiento de mercancías: se trata también de integrar de forma inteligente datos, procesos y hardware. Sensores inteligentes, escáneres, códigos de barras, etiquetas RFID (de identificación por radiofrecuencia) y cámaras recopilan miles de datos procedentes de equipos fijos y móviles, que posteriormente son analizados en tiempo real por sistemas interconectados. Para ello se necesitan soluciones de software innovadoras, conocidas en conjunto como WxS: WES (Warehouse Execution System) o sistema de ejecución de almacén, WMS (Warehouse Management System) o sistema de gestión de almacén y WCS (Warehouse Control System) o sistema de control de almacén.
Flujo inteligente de datos para un flujo de materiales eficiente
Además del WMS, responsable principalmente de la gestión del almacén y del stock, el WCS desempeña un papel especialmente importante dentro de las distintas capas de software. Este “director de orquesta” de los flujos de materiales automatizados planifica rutas, identifica artículos defectuosos, evita colisiones y coordina la interacción entre equipos fijos y móviles. De este modo, permite abastecer la producción con precisión y justo a tiempo.
“Desde STILL hemos observado la creciente necesidad de un sistema que actúe como un eje principal digital de la logística automatizada de almacenes”, explica Álex Domínguez, Sales Automation Manager de STILL. “Las empresas demandan un WCS que coordine sistemas, robótica y operarios en tiempo real.”
El sistema de control recibe órdenes de distintas fuentes, al igual que el WMS, y las convierte en comandos específicos para los diferentes componentes de hardware. De esta manera, sincroniza los procesos para garantizar un funcionamiento ágil y un flujo de materiales optimizado y eficiente, sentando las bases para lograr un elevado rendimiento y una calidad constante. Sin embargo, si el WCS no está correctamente dimensionado, los requisitos no están claramente definidos o no se ha implementado ningún sistema de control de almacenes, los proyectos de automatización pueden encontrarse rápidamente con dificultades.
Sistema de control de almacén (WCS): control flexible de almacenes automatizados
Por este motivo, es recomendable que las empresas presten especial atención al control de sus flujos de materiales automatizados y lo incorporen a la planificación del proyecto desde una fase temprana. La integración de un software de control flexible y escalable debe formar parte tanto de la licitación del proyecto como de la selección de un partner adecuado.
Identificar los niveles de control necesarios y apropiados para cada caso concreto forma parte del análisis y el asesoramiento proporcionados por un socio profesional. Esto depende de la complejidad del sistema, del volumen de los flujos de materiales y de los requisitos específicos en cuanto a rendimiento, transparencia y gestión de errores. Sin embargo, como regla general, cuanto mayor sea la flexibilidad, mejor. Al fin y al cabo, la automatización destaca por su dinamismo.
Muchas empresas comienzan automatizando procesos individuales y, posteriormente, aumentan de forma gradual su nivel de automatización y, aunque las flotas de AGV pueden funcionar de manera autónoma sin un WCS específico, este sistema pasa a ser necesario cuando se integra en el flujo de materiales un componente de hardware adicional que no puede controlarse mediante el controlador de flota.
Esto se debe a que los sistemas automatizados generan miles de datos en cuestión de milisegundos: los sistemas shuttle envían varios cientos de actualizaciones de estado y ubicación por cada orden de transporte, al mismo tiempo que las flotas de AGV intercambian constantemente datos de posición a través de su sistema de control central. Sin un WCS, pueden producirse precisamente los errores, cuellos de botella y tiempos de inactividad que la automatización de procesos pretende evitar.
La escalabilidad como requisito para el éxito a largo plazo
La situación se vuelve aún más compleja cuando deben interactuar sistemas de distintos fabricantes. En estos casos, además de un sistema de gestión (WMS) y un sistema de control (WCS), también se necesita un sistema de capaz de coordinar flotas de diferentes fabricantes mediante una comunicación estandarizada.
Para ello se utilizan con frecuencia los denominados cont
oladores de flota maestros, que normalmente emplean el estándar de comunicación VDA 5050 para sincronizar los distintos componentes. Sin embargo, incluso estos controladores “universales” pueden alcanzar sus límites a medida que aumentan la complejidad y el volumen de datos asociado. Por ello, es recomendable utilizar desde el principio soluciones de software flexibles y escalables que puedan adaptarse a las necesidades específicas en evolución.
“La escalabilidad es un criterio decisivo para muchas empresas a la hora de elegir la solución de software adecuada. Y con razón: un software de control adaptado a las necesidades individuales del cliente permite una integración cada vez mayor de los procesos y allana el camino para la automatización gradual de los flujos de materiales.”, explica Álex Dominguez.
STILL iGo flow: un software inteligente que reduce la complejidad y aumenta la escalabilidad
El mercado actual ofrece una amplia gama de conceptos y soluciones técnicas para sistemas WxS, desde soluciones independientes hasta opciones transistémicas y totalmente integradas como STILL iGo flow, las cuales combinan varios niveles de control dentro de un único sistema, reduciendo así su complejidad general.
Aunque optar por una solución integrada implica prescindir de los sistemas existentes y de las soluciones independientes, los beneficios de la automatización superan las inconvenientes: un menor número de interfaces para la transferencia de datos y la comunicación, junto con una mayor transparencia gracias a una base de datos centralizada, permiten un control eficiente de los procesos de almacén y del flujo de materiales. Los errores y fallos de funcionamiento se pueden gestionar con mayor rapidez y los ajustes se implementan más fácilmente.
Esto significa que una solución integrada es más fácil de escalar que los sistemas de automatización compuestos por múltiples sistemas individuales, pudiéndose ampliar sin dificultad para crecer al ritmo del nivel de automatización del cliente. Además de simplificar el sistema global, esto representa una ventaja significativa para muchas empresas dada la dinámica evolución de la tecnología de automatización. Por otra parte, la convergencia de los sistemas WES, WCS y WMS reduce el número de sistemas y de empresas colaboradoras involucradas. Esto disminuye los esfuerzos de implementación y mantenimiento, simplifica el trabajo del equipo del proyecto y acorta los procesos de toma de decisiones y coordinación, reduciendo en última instancia los costes globales.